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Crónica
Entrevista
Perfil
CRÓNICA
Aparicio
asegura que Palencia ha sabido beneficiarse de la creación
de empleo
El
ministro de Trabajo y Asuntos Sociales pronunció una
conferencia bajo el título “La España solidaria. Políticas
sociales y de empleo”, durante su participación en el
Foro de debate Pallanka
«Palencia
está sabiendo beneficiarse de la creación de empleo en los
últimos años, con dificultades objetivas, como el hecho de
tener una población fuertemente envejecida», aseguró el
ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, Juan Carlos Aparicio
en el transcurso de una conferencia en el Foro de Debate
Pallanka.
En el mismo sentido, destacó dos hechos que, en su
opinión, «se deben ver con ilusión». Por un lado, la «presión
positiva» de incorporación de mujeres jóvenes al mercado
de trabajo. Por otro, la satisfacción de ver que hay
suficientes iniciativas empresariales que ven Palencia «como
una tierra de destino más que como una tierra de partida,
algo que la ha caracterizado durante muchos años».
Por otra parte, se refirió a la reforma laboral
«cuyas líneas deben permitir que España siga aprovechando
la buena capacidad que ha tenido estos años de transformar
crecimiento económico en crecimiento de empleo». Así hizo
hincapié en los buenos datos de la Encuesta de Población
Activa (EPA).
Ejes de la reforma laboral
El titular de Trabajo precisó que la reforma laboral
debe estar caracterizada por tres ejes. El primero, hacer
atractiva la estabilidad y especialmente los contratos que
nacen estables. En segundo lugar, disuadir de los excesos de
temporalidad. Por último, en la necesidad de configurar el
trabajo a tiempo parcial como una buena alternativa frente a
la «excesiva» temporalidad que, a su juicio, también
caracteriza a nuestro mercado de trabajo.
Paralelamente a estos ejes, el ministro burgalés señaló
la necesidad de abordar la mejora de la protección social
con las pautas marcadas por el Pacto de Toledo «que no
tiene fecha de caducidad». Sobre este tema, destacó que se
debe mantener la solvencia financiera del sistema de
Seguridad Social «que ha costado mucho y no debe ponerse en
riesgo»; ahondar en la solidaridad, es decir, en la mejora
de las pensiones de menor intensidad protectora,
especialmente las de viudedad y orfandad; y proporcionalidad
entre los esfuerzos que los ciudadanos realizan en favor del
sistema y de las expectativas con las que éste les va a
responder.
IPC
Por otra parte, con respecto a los datos de inflación,
Aparicio precisó que «se trata de una buena noticia para
todas las rentas medias y bajas, que también son muchas de
las rentas públicas».
A la conferencia organizada por el Foro de debate
Pallanka asistieron, entre otros, el consejero de Sanidad y
Bienestar Social, Carlos Fernández Carriedo; el delegado
del Gobierno en Castilla y León, Isaías García Monge; el
presidente de la Diputación, así como senadores y
procuradores regionales del PP.
45.786 millones en pensiones contributivas
Según el ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, el
gasto en pensiones contributivas ha aumentado en Palencia un
24,47% durante los últimos cinco años al pasar de 36.783
millones de pesetas a 45.786 en los presupuestos de 2001.
El mayor gasto corresponde a las pensiones de jubilación
que en 2001 alcanzan los 30.829 millones de pesetas, 10.170
más que en 1996. Durante los últimos cinco años las
pensiones de viuedad se han incrementado en 1.942 millones
(un 21,35% más) y las de orfandad en 230 (un 45,36% más).
La pensión de jubilación, la más numerosa de
Palencia con un total de 23.526 pensionistas, se situó en
el mes de enero de 2001 en 92.418 pesetas, 17.086 más que
en enero del 96, lo que supone un incremento del 22,7%.
Por último, la pensión de incapacidad permanente,
que alcanza las 99.262 pesetas, ha aumentado en estos cinco
años un 32%, la de viudedad un 22,3% y la pensión media
contributiva un 21,9%.
La afiliación aumenta un 9,29% desde marzo del 96
Según datos aportados por Juan Carlos Aparicio,
desde el mes de marzo de 1996 hasta enero de este año, el número
de afiliados ocupados en Palencia ha aumentado en 4.846
trabajadores. Esta cifra representa un crecimiento del 9,29%
al alcanzar en enero de 2001 los 56.454 afiliados a la
Seguridad Social.
En la estadística de afiliados ocupados se registran
los trabajadores en alta que cotizan al Sistema de la
Seguridad Social. En este registro no están incluidos, por
tanto, los estudiantes afiliados al seguro escolar ni los
desempleados perceptores de prestaciones por los que cotiza
el Instituto Nacional de Empleo.
Por otra parte, en el primer trimestre de 1996 la tasa
de paro en Palencia era del 26,05% y en el cuarto trimestre
de 2000 se situó en el 13,9%.

ENTREVISTA
Con
motivo de su visita a Palencia para participar en el Foro de
Debate Pallanka, el ministro de Trabajo y Asuntos Sociales,
Juan Carlos Aparicio, fue entrevistado por el Diario
Palentino. Esta es la entrevista...
«Sabremos
dar respuesta al mal de las vacas locas»
«En
materia de trabajo la gran asignatura es dar a las mujeres jóvenes
oportunidades y facilitarlas la conciliación de la vida
laboral y familiar, y a las de más edad, compensarlas de lo
que puede ser una falta de empleabilidad, de actitud y de
capacidad».
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En
el currículo de Juan Carlos Aparicio, ministro de
Trabajo y Asuntos Sociales, figura, además del cargo
de secretario de Estado de la Seguridad Social, el de
vicepresidente de la Junta de Castilla y León, siendo
presidente José María Aznar. Precisamente dice que
aquel año, 1989, fue «especialmente intenso» desde
el punto de vista de la política y «apasionante» en
el aspecto personal. Burgalés de nacimiento, reconoce
que Castilla y León es su tierra «familiar y
fiscalmente, por lo que quienes queremos a esta tierra
tenemos que aprender a confiar en ella, sabiendo que
merece la pena trabajar por ella».
-Se va a iniciar la negociación para la
reforma laboral. ¿Qué propuestas tiene preparadas el
Gobierno? ¿Se va a conceder un plazo a los sindicatos
o podría legislar por su cuenta?
-Estamos dentro de una agenda, de un catálogo
de temas y de un calendario que es el que libremente
sellaron empresarios y sindicatos. Los tres grandes
ejes en materia de mercado laboral para un buen
acuerdo son, por un lado, intentar hacer lo más
atractiva posible la estabilidad, presentándolo como
un bien socialmente interesante. En segundo lugar,
tenemos que reducir la temporalidad, algo que tanto
empresarios como sindicatos han reconocido que es
excesiva en nuestro mercado laboral. Por último, hay
que buscar que el contrato a tiempo parcial, que es
una gran alternativa, adquiera los niveles de
utilización que tiene en la Unión Europea.
-Precisamente los sindicatos han pedido
ayudas para transformar el empleo temporal en estable.
¿Es posible concederlas? y la temporalidad ¿es
inevitable?
-No solamente es posible sino deseable
incentivar mediante ayudas en las cotizaciones las
conversiones y transformaciones de contratos
temporales en estables. Además, hemos apostado más
por los contratos que nacen directamente estables,
porque creemos que es una mejor opción.
Respecto a la pregunta de si en España tiene
que haber temporalidad, es evidente que la hay en toda
Europa, en torno a un 15% de promedio. Tal vez en España
hay actividades fuertemente estacionales, muy
asociadas a determinadas épocas del año y eso nos
debería hacer pensar que tenemos que soportar un poco
más. Algunos no quieren recordar que hace escasamente
cinco años la temporalidad estaba casi en el 40% de
los trabajadores del sector privado. El retroceso no
ha sido tan intenso como todos hubiésemos deseado,
pero desde luego, el acuerdo del 97 aportó un gran
cambio de tendencia y hoy ese 31,7% a todos se nos
antoja insuficiente, pero no ha seguido la tendencia
exponencial que algunos esperaban.
-En los últimos meses el paro ha descendido
menos de lo esperado, ¿Qué se va a hacer para
recuperar el ritmo?
-Hay que destacar efectivamente el ritmo vivido
entre 1998 y 1999. Sin embargo, la tendencia en el
conjunto de la Unión Europea es a crecimientos de
estabilidad menos espectaculares que los vividos en el
pasado.
Vamos a seguir creciendo y a tratar de mantener
nuestra buena capacidad de traducir crecimiento económico
en crecimiento del empleo en cantidad y en calidad.
-Los datos de la EPA conocidos esta misma
semana ponen de manifiesto que el desempleo entre las
mujeres y los jóvenes se ha reducido sensiblemente,
pero sigue siendo elevado. ¿Qué batería de medidas
de choque se está preparando en el Ministerio para
contrarrestar ese dato?
-Las últimas cifras nos dicen que prácticamente
la mitad de los contratos del año pasado se hicieron
a mujeres, y esto es bueno. Sin embargo, hay que
recordar que la situación de partida no es la misma
para los dos sexos. Las mujeres tienen más difícil
acceder y permanecer en el mercado de trabajo,
especialmente cuando tienen que elegir entre trabajo y
familia.
En este sentido, buenas medidas son aquellas que
faciliten la conciliación entre la vida laboral y la
familiar y también aquellas que hagan más fácil ese
acceso, porque muchas mujeres -especialmente las jóvenes-
lo único que demandan es una oportunidad. No debemos
olvidar que cada vez tenemos más universitarias que
universitarios, y además, que durante muchas
generaciones se han sacrificado las expectativas de
muchísimas mujeres en favor de sus hermanos, o en
general de los varones cuando en las familias había
pocos recursos. Ésa es la otra gran asignatura; por
eso, a las mujeres jóvenes hay que darles
oportunidades y facilitarlas la conciliación de la
vida familiar, y a las de más edad, compensarlas de
una falta de empleabilidad.
-En algunos países se está poniendo en práctica
la cogestión de la empresa privada en el problema del
paro. ¿Puede ser aplicable esta idea en España?
-Yo vi en Birmingham, en una zona muy afectada
por la pérdida de puestos de trabajo industriales del
automóvil, cómo se comprometió a los empresarios de
la zona y a las empresas que tenían más experiencia
en la intermediación del mercado laboral, cómo
controlando la situación de servicio público de
empleo habían conseguido reducir a menos de la mitad
el paro juvenil de la población. En su momento dije
que son experiencias que tenemos que tener en cuenta,
porque el ser ministro de la UEtambién supone
saber cuáles son las buenas prácticas. Ya sé que el
mercado laboral inglés no es como el español, pero
yo creo que hay que estar atento a las ideas
inteligentes.
-Recientemente se ha indicado que desde el
Gobierno se podría apoyar, fomentar o alentar a los
trabajadores para que hagan planes privados de
pensiones. ¿Por qué? ¿No es buena la salud del
sistema público de pensiones?
-Es retomar algo que está muy claro y bien
escrito en la Constitución de 1978. “El Estado
tiene que sostener un buen sistema público de
pensiones, pero que también puede haber sistemas
complementarios”.
Yo no voy a pedir a nadie que haga sus
aportaciones desde el miedo, sino con el mismo ánimo
con que lo hacen los trabajadores alemanes, franceses
o daneses. Eso supone que la persona que ahorra sabe
que eso es algo bueno, puesto que cuando llegue a
pasivo tendrá una situación mejor que si no lo
hubiese hecho y además es positivo porque todas las
naciones necesitan tener una bolsa de ahorro estable
encaminada a crear riqueza y también empleo.
Esto se viene haciendo desde hace mucho tiempo
en Europa y es la referencia que tomaron los que
redactaron la Constitución, y yo sigo creyendo que
tiene plena vigencia.
-Por tanto, ¿Recomienda a los trabajadores
que hagan planes de pensiones?
-Les digo que hacen lo mismo, siempre que se
pueda, que muchos trabajadores centroeuropeos que
saben que van a encontrar un beneficio individual y
colectivo.
-¿Cómo definiría la salud de Castilla y León
laboral y socialmente hablando?
-Es evidente que en esta región tenemos
dificultades añadidas para crear empleo. Durante
muchos años han sido muchos los castellanos,
principalmente los mejor formados, que han dejado
nuestra tierra. Por eso, con dificultades como ésta
tenemos que seguir creando empleo.
-Y es que el problema del paro ha vuelto a
ocupar la primera posición con relación a los
problemas que más preocupan a los ciudadanos, incluso
antes que el terrorismo.
-No se ha inventado un mejor método para
obtener honestamente unas rentas que el empleo; de ahí
que sea la asignatura importante.
Pero también es importante comprobar que en
menos de cinco años hemos pasado de los debates que
decían que lo más que podíamos hacer era repartir
el empleo existente a comprobar que España tiene
capacidad para crear empleo dentro y fuera.
Lo que tenemos que tener presente es que estamos
en el buen camino, no al final del camino, porque
cuando hablamos de pleno empleo nos referimos a un
objetivo para diez años, no sólo en España, sino
también en el resto de los países que componen la
Unión Europea.
-El tema del salario para las amas de casa
aparece y desaparece como el Guadiana. ¿Cuál es su
opinión en torno a este asunto?
-No conozco ningún país que tenga establecido
un salario convencional para un trabajo que es
importante, valioso y socialmente significativo.
Lo que sí deben tener es el reconocimiento a
sus derechos individuales y personales porque
comprendo que les moleste adquirir derechos sólo por
el hecho de ser mujer de..., madre de... o amiga de...
-Dentro del problema que supone el desempleo,
al Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales no le ha
salpicado el mal de las vacas locas. ¿Es el primer
problema para el Gobierno en la actualidad?
-Tenemos que saber que es un problema que está
afectando a toda la Unión Europea. Las dificultades
por las que están atravesando amplios sectores como
puede ser el ganadero, no se están dando solamente en
nuestra tierra, sino que se dieron ya en un momento
dado en el Reino Unido y también se están originando
en países como Francia o Alemania.
En este sentido, hay que reconocer que algunos
avances tecnológicos no han ido por la vía de la ética.
Creo que estamos ante un problema grave, pero
estoy convencido de que sabremos darle respuesta. Se
ha planteado una conmoción, y es que ha habido muchas
personas interesadas en agitar el miedo entre los
ciudadanos, pero estoy seguro de que el día que los
políticos vuelvan a expresarse con la prudencia que
lo están haciendo los científicos que saben de esto,
estaremos muchísimo más cerca de la solución.
-Se habla mucho de los ilegales e incluso en
algunas zonas de España se están haciendo
imprescindibles. ¿Se harán excepciones a la Ley de
Extranjería, como en el caso de los ecuatorianos?
-España debe dotarse de un marco estable, como
tienen otros países del mundo, para regular el acceso
y la permanencia de ciudadanos de terceros países.
Además, debe tratar de un modo diferente a quienes
acudan de una manera correcta y a aquellos que lo
hacen incorrectamente, puesto que si no, nadie lo hará
por el camino adecuado.
En la última década llevamos ya tres
situaciones excepcionales y si estamos constantemente
en esta línea, va a ser complicado que España se
perciba como un país serio.
Finalmente, creo que debe haber una pauta
diferente de comportamiento con aquellos países que
se hacen responsables de sus ciudadanos y los que no.
-La sentencia de la Audiencia Nacional sobre
la congelación salarial de los empleados públicos de
1997, ¿hará variar al Gobierno su idea de
incrementar los sueldos sólo un 2 por ciento para
este año? ¿Incidirá en la negociación colectiva?
-Hay un marco de negociación entre el Gobierno
y la Función Pública a través de las mesas de
negociación, que es una idea clara retomarla por
parte del Gobierno, puesto que esta sentencia no rompe
la línea de trabajo. Sin embargo, el acudir a los
Tribunales mediante un recurso no es tanto para
defender la corrección de las actuaciones del
Gobierno sino porque yo creo que también es bueno que
no haya confusión entre las responsabilidades y los
papeles que cada uno tenemos.
Hoy en día es una buena noticia conocer que lo
que decía el Gobierno es cierto, es decir, reconocer
que estábamos ante unas circunstancias muy concretas
que estaban presionando mucho los precios pero que
eran circunstanciales y que no debían ser la única
referencia para negociar los salarios, sobre todo,
porque si se pierde la moderación salarial perderemos
también posibilidades de creación de empleo.
Y es que no creo que una sentencia como ésta,
siendo importante, deba cambiar unas líneas estables
de trabajo que son las que pueden llevar a mejorar las
condiciones de trabajo de los empleados públicos.
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PERFIL
Las
vidas de Aznar y Juan Carlos Aparicio transcurren casi en
paralelo desde que hace 12 años el ministro de Trabajo
accediera a la Vicepresidencia de la Junta de Castilla y
León, de la que Aznar era presidente.
La
llegada de Aznar al liderazgo del PP reforzó la posición
de este burgalés de aspecto abisinio, como él mismo se
reconoce, que lleva la tercera parte de su vida en el
Congreso de los Diputados. Tiene 46 años y desde 1986 es
diputado. Y es que Aparicio es, sobre todo, un político
que nunca se separa ni un milímetro del camino que señala
la dirección de su partido.
En
la pasada legislatura fue nombrado ministro de rebote,
después de la precipitada salida de Pimentel, pero su
morral político no estaba vacío. Aparicio, como
secretario de Estado de la Seguridad Social, logró pactar
hace cuatro años la reforma de la pensiones con los
sindicatos, un toro difícil de lidiar. Pese a que carece
de formación económica, es químico de profesión, ha
conseguido enderezar las cuentas de la Seguridad Social,
lo que sin duda ha contado a su favor. También habrá
pesado lo suyo sus excelentes relaciones con los
sindicatos.
Aparicio
tiene una agilidad mental portentosa que no acompaña en
nada a su físico. Partidario de un sistema de protección
social fuerte pero sin lastres deficitarios, está
considerado como uno de los ministros más centristas del
Gobierno.

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