Solos
y desamparados,
según dice Ángeles
Domínguez Herguedes,
presidenta de la
Asociación de Apoyo
a las Víctimas del
11-M, se sienten los
más de 600
integrantes de este
colectivo para poder
esclarecer hasta el
final los atentados
que marcaron Madrid
el 11 de marzo del
2004. Domínguez
Herguedes ha
participado en
Palencia en el foro
de debate Pallanka
con la conferencia
'El 11-M seis años
después'.
-¿Cuáles son los objetivos de la asociación que usted preside?
-Seguir esclareciendo los hechos, ya que a día de hoy todavía tenemos un montón de dudas y no conocemos ni siquiera el tipo de explosivo que se utilizó en estos atentados.
-¿Ése es el panorama al que se enfrentan seis años después de la tragedia?
-Sí, es la realidad. Nosotros hemos intentado esclarecer los hechos, pero nos hemos encontrado con muchísimos inconvenientes, como, por ejemplo, que nos han dado los vídeos a goteo, y los que más nos interesaban, nos los han dado a última hora argumentando que tienen falta de recursos. Nos hemos encontrado muchísimos impedimentos, y eso es lo que a las víctimas les duele más, más que las secuelas físicas o psicológicas que aún tenemos.
-¿Todo son trabas?
-Desgraciadamente, es nuestra percepción. No sé si la mayoría de la sociedad lo sabe, pero no nos ha sido muy fácil, ya que nos hemos encontrado muchísimos obstáculos en la Justicia y en las instituciones. Nos sentimos solos en esta lucha, que debería haber emprendido el Ministerio Fiscal o el Tribunal, pero como no lo han hecho, las víctimas hemos tenido que dar ese paso al frente con los recursos tan mermados que tenemos.
-¿La existencia de diferentes asociaciones en torno al 11-M perjudica al esclarecimiento de los hechos?
-La percepción de la realidad que tiene cada asociación no es la misma. Ojalá fuéramos más los que estamos en la misma lucha, pero si otras asociaciones no piensan como nosotros en esclarecer los hechos, lógicamente nosotros por eso no podemos dejar de trabajar. No es sólo por nosotros, sino porque se lo debemos a mucha gente de la sociedad que en esos días también se sintieron víctimas.
